Estas son historias de éxito y de admiración contadas por los hijos de padres ejemplares
Verónica Navarro
A Verónica le toma tiempo escoger una cualidad por la cual admira a su padre porque, según ella, son muchas. Sin embargo, lo que más admira de su papá es su calidad humana. “Mi Dr. Navarro es un hombre preocupado y entregado a los demás y eso hace que todos sus amigos y sus pacientes lo quieran profundamente, quien lo conoce lo estima enormemente y eso que no todos han probado su habilidad como chef; es el papá que mejor cocina de todo el mundo”, afirma. Su padre le ha dado muchas lecciones, que Verónica ha aprendido bien. “De él he aprendido a ser generosa, preocupada, honesta y sobre todo a vivir la vida con mucha alegria y a disfrutar cada minuto con la gente que uno quiere. Mi pa me ha enseñado a hacer de todo, electricista, carpintera, plomera, hasta mecánica”. Por eso, con infinita gratitud sus palabras son de mucho amor: “Pa, me encanta estar contigo y verte sonreir, me encantan tus historias, tu risa, tu pasión en todo lo que haces, ver lo divertido que eres con tus nietos, me encanta abrasarte y tomarte de la mano, gracias a la vida por tenerte…”
María Lorena Maldonado
Dice Lorena que su papá, Nelson Maldonado, es una persona llena de anécdotas, vivencias, experiencias, que recuerda con lujo de detalles. Y comparte distintas facetas con cada uno de sus hijos. “Por ejemplo, con mi hermano mayor, Pete, comparte la medicina, con el segundo, Juan Lorenzo la música y con mi hermano Lucas, el menor comparten el mismo interés por la mitología. Yo creo que comparto con él la visión del arte. Mi papá conversa por medio de su música yo lo hago por medio de la pintura. Es una persona muy sensible a las necesidades de los demás y nos ha inculcado desde pequeños el hecho que con pequeñas decisiones podemos cambiar el mundo aunque sea solo el de los pocos que nos rodean”. Creo que las experiencias de mi papá nos han fortalecido como familia. Por nombrar una de estas experiencias, la grabación del su primer disco fue idea de mi mamá, y mis hermanos y yo vendíamos los cds en las casas de los vecinos y los armábamos en la mesa de la sala. Fueron experiencias que nos unieron y nos enseñaron a poner todo de nosotros para salir adelante. Hoy, orgullosísima y llena de gratitud, Lorena le dice a su padre: “Gracias por tu templanza, por ser una persona luchadora y honesta. Por enseñarme que la vida no es la búsqueda de la perfección sino la aventura de la imperfección”.
Diego Jairala Valdivieso
“Mi papá es un héroe, un hombre de diálogo y muy honesto, es lo que más admiro de él. Además es bien tolerante pero, eso sí, es bien apurado. Lo amo con todo mi corazón y de él he aprendido a pensar antes de actuar... cuando crezca quiero ser como él”. Así Diego expresa la admiración indiscutible que siente por su padre Jimmy Jairala, con quien además comparten las mismas aficiones. “Nos gustan los caballos, las artes marciales y aunque el equipo esté malo, somos barcelonistas de corazón. Para terminar admiro a mi papi porque es un hombre íntegro y limpio de mente, cuerpo y alma” concluye.
Irene Zunino
Irene tiene muchísimos motivos para admirar a su padre Geovanni Zunino y creer en él como un verdadero héroe. Pero hay algo que conmueve en especial y es que a pesar de haber cambiado su vida hace 17 años a causa de un accidente siempre continuó con su labor de padre, sus paseos, su humor y su sonrisa en el rostro. Por eso, el más grande aprendizaje que le ha dejado su padre es que “a pesar de todas las pruebas que te pone la vida, siempre vas a tener una razón para seguir viviendo dando tu mejor cara a la vida y disfrutando cada momento de ésta”. Por eso, ella no duda en reiterarle que “es un ejemplo de vida y amor y pedirle que nunca pierda esa sonrisa, ya que le quedan muchos momentos aún por sonreír”.
María Paula Endara
El mérito que María Paula reconoce en su padre Fernando Endara, no es solo ser papá de ocho hijos, sino el darse tiempo para compartir con cada uno de ellos. Recuerda de él miles de historias pero una en particular “Cuando tenía ocho años sembramos juntos un árbol en el jardín de nuestra casa; ahora cada que veo ese árbol, me impresiona, es el más alto de todos y lo primero que pienso es en todo el tiempo que ha pasado desde entonces y cuánto se parece a mi papá por lo firme, recto y grande”, cuenta María Paula. No puede ocultar su admiración y todo lo que su padre ha dejado en ella. “He aprendido a luchar, mi papá ha sabido sacar adelante a su familia y se que no ha sido fácil, eso me hac onc¨vertido en alguien muy fuerte en todos lo aspectos de mi vida. Mi padre es un gran ejemplo de vida y hoy sigo aprendiendo de él. Le diría, sin embargo, que le ponga pausa a su vida y se dé tiempo para él mismo”.
Quito. Fotos: Soledad Rosales. Producción: Cristina Noboa. Asistente de producción: Paula Moreno.
Maquillaje y peinado: Miguel Ángel Cavallero y Pablo Giraldo para Cava Studio. (02-2238-745). Guayaquil. Producción: Johanna Konanz. Fotos: Joshua Degel