En todo el mundo tiene gran éxito “Harry Potter, las reliquias de la muerte, parte 2”, la última entrega de la saga que comenzó exactamente hace 10 años, convirtiendo a su protagonista, Daniel Radcliffe, en un actor millonario y famosísimo. La serie ha ganado billones y el intérprete del niño mago, 77 millones de dólares. A los 22 años de edad –los cumplió el 23 de julio–, es uno de los jóvenes más acaudalados de Gran Bretaña y si lo quisiera, no necesitaría trabajar por el resto de su vida.
Pero reconoce que tiene una fuerte ética de trabajo y lo demostró desde el estreno mundial realizado en Londres. Daniel se tomó solamente 24 horas para viajar a la capital inglesa y esa misma noche regresó a Nueva York, para seguir interpretando el musical “Cómo tener éxito en los negocios sin esforzarse”, que hizo famosos a Bob Morse y Mathew Broderick en los años 60 y 90, respectivamente. El estudio Warner Bros. compró todas las entradas de las dos funciones que perdió el actor, para que los fans de Manhattan no se desilusionaran con su ausencia.
La personalidad de Radcliffe se va conociendo mejor a medida que se aleja del personaje que lo hizo famoso. Pocas semanas antes del estreno, reveló a la revista GQ que sufría un problema de alcoholismo. ”Comencé a beber a los 18 años. Me hice tan dependiente que ya no gozaba con nada”, dijo. “Viví un par de años en los cuales estaba tan enamorado con la idea de vivir como una persona famosa, que no me di cuenta de que ese no era mi estilo. Ahora estoy disfrutando de la relación con mi novia en lugar de carretear todo el tiempo”.
Entre los tragos preferidos de Radcliffe se contaban el whisky sour, el tequila y el bourbon.
El actor no ha querido revelar quién es su novia, aunque muchos sospechan que se trata de Olive Uniacke, de 19 años, hijastra del productor de “Harry Potter”, David Heyman. Fue ella quien lo acompañó a Moscú el año pasado cuando celebró sus 21 años con una gran fiesta en la capital soviética. Radcliffe solo ha declarado que “mi novia no es una actriz, es inglesa y prefiero no revelar su identidad; no tanto por mí, sino por ella”. Anteriormente tuvo como pareja a la actriz inglesa Laura O’Toole, su coprotagonista en la obra teatral “Equus”, en la que actuó en 2007.
En esta entrevista realizada casi coincidentemente con el estreno mundial, Daniel Radcliffe se mostró muy simpático, con el típico sentido de humor británico, contestó casi todas las preguntas, salvo revelar el nombre de su novia.
Harry Potter ha ocupado casi toda tu vida. ¿Cómo te sentiste el último día de rodaje? Cuando terminamos de filmar, estaba destrozado, súper triste, lloré, todos lloramos. Nunca había visto llorar a Rupert Grint, y lo hacía a lágrima viva. Fue un día con mucha emoción. No es que estuviera pensando, “oh Dios mío, ¿qué voy a hacer ahora?”, sino que me decía: “La vida que tuve durante 10 años va a cambiar. Todo los días trabajaba en ‘Harry’, veía a estas personas, los sets..., y este viaje está llegando a su fin. Ahora tengo que descubrir cómo será mi vida sin Potter”.
¿Qué sientes?
Me siento temeroso, pero al mismo tiempo muy excitado y gana esto último.
Cuando comenzaste la saga eras apenas un niño de 11 años, ¿en qué momento te diste cuenta de que querías ser un actor pofesional? En la tercera película comencé a pensar, “esto es lo que quiero hacer”. En las primeras dos, lo pasé bien; pero en la tercera me di cuenta de que amo la actuación, que es una carrera que deseaba continuar. Nunca me sentí relajado o totalmente cómodo interpretando a Harry Potter, porque los desafíos cambiaban año a año. Aunque era muy fácil trabajar con las mismas personas, y todos evolucionamos juntos.
¿Cuál fue tu mayor desafío?
Hubo varios. Creo que en una cinta tan grande, con un elenco súper numeroso y un equipo técnico enorme, nace una responsabilidad. Y el protagonista es el que marca la pauta para el resto del elenco. Si la persona protagonista de “Harry Potter” llega al set portándose como un niño malcriado, poco profesional, habría impactado e influido negativamente en la moral del elenco. Mi deber era ser una fuerza en el set, independientemente de cómo me sentía o lo que estaba sucediendo en mi vida privada. Debía ser un líder, una roca donde los demás se podían apoyar. Y otro desafío fue haber trabajado en la misma serie durante 10 años.
¿Fue difícil?
No en las primeras dos cintas, ya que no estaba caracterizando al personaje, sino que leyendo mis líneas. Pero todo cambió en la tercera película. Desde ese momento, cada filme era como interpretar a un personaje nuevo, porque Harry Potter vive muchas experiencias en su vida, situaciones que lo cambian como persona. Sobre todo en la quinta película cuando comienza a enojarse más y más y le baja la paranoia, situación que culmina en el séptimo filme.
¿Cuál fue tu mayor agrado?
Trabajar con Gary Oldman; él me inspira personal y profesionalmente, es mi ídolo. Cenamos juntos hace un par de noches. Además, me encantó trabajar con el equipo técnico de “Harry Potter”, es fabuloso, y entre ellos ahora cuento a mis mejores amigos. En esta última película, Emma y Rupert aparecieron muy poco; en cambio yo y el equipo estábamos allí continuamente, por lo que se crearon lazos muy fuertes entre nosotros.
¿Qué escena fue la más difícil?
Cuando camino por el bosque y vuelvo a ver a mis padres, junto a Sirius y Lupin, quienes se aparecen como fantasmas. Probablemente fue la más desafiante, porque la imaginé muchas veces antes de filmarla. Es una escena relevante del filme y la que más me emocionó cuando leí el libro, por lo que realmente quería hacerla bien. Me presioné muchísimo, aunque el día que filmamos me frustré porque pensé que nunca estaría feliz ni satisfecho con el resultado. Finalmente fue fantástico, porque el director David Yates me ayudó, como también Gary Oldman y David Thewlis.
¿Hubo algún desafío físico?
La escena de lucha entre Harry y Voldemort. Accidentalmente, un par de veces Ralph Fiennes me pegó porque no apuntó bien a mis rellenos y me dolió bastante. Al final, Voldemort está frustrado porque Harry se resiste a morir y su rabia aumenta al punto que la magia se transforma en una pelea, en la amenaza física de violencia. Es una escena muy intensa, y creo que el público la disfrutará. Le recomiendo a cualquier persona a quien yo le caiga mal, que vaya a ver la película y observe cómo él me liquida (risas).
¿Cómo te preparabas para las escenas más fuertes?
Para estos momentos, me apoyo mucho en la música para ponerme a tono. Además, camino de uno a otro lado sin parar y comienzo a agitarme internamente. Me enojo, y cuando estoy a punto de reventar, paso al set y filmamos.
¿Qué música usas?
Radiohead, un grupo llamado Hope of the States y música triste para las escenas melancólicas.
¿Cómo te relacionas con J.K. Rowling, la escritora que creó de la saga?
La razón por la cual nuestra relación con Joanne ha sido tan maravillosa, es porque ella nos ha dejado solos. No es de esas escritoras que están constantemente en el set diciendo, “no pueden cambiar esto, o no pueden hacer esto otro”. Sin interferir, siempre nos apoyó, fue fantástica con todos nosotros. Una experiencia increíble que tuve con ella, fue que nos entrevistamos recíprocamente para el DVD. Le pregunté qué opina francamente de Rupert, Emma y de mí y ella me contestó: “Para ser sincera, ustedes tres son demasiado bonitos” (risas). Eso fue un gran halago. Añadió que siempre imaginó a Harry y a Ron como chicos más bien feítos, muy nerds. “En cambio Emma es igual de bella que Hermione”, dijo. Fue una gran entrevista, le pregunté algunas cosas que nadie le ha preguntado hasta ahora, pero no te adelanto más para que vean el DVD.
Hace poco se inaguró “El Mundo de Harrry Potter” en Orlando, Florida. ¿Crees que los ingleses se sienten frustrados porque el parque no se construyó en Gran Bretaña? No creo que hubiera resultado en un país donde tenemos 250 días de lluvia anuales (risas), aunque es obvio que la nieve se ve ridícula sobre el tejado del castillo en Florida. Personalmente, me encantaría ver un parque de entretenciones similar en Gran Bretaña.
¿Guardaste algún recuerdo de las filmaciones de la película?
Mi cara de cuando tenía 12 años. Hicieron un modelo de cera que tengo en casa, y también me llevé el brazo que usaron en la segunda película cuando mi brazo quedó inmovilizado. Tengo un par de cajitas que sustraje sin permiso. Las túnicas tienen bolsillos grandes donde caben muchas cosas (risas). Pero lo más importante para mí, son los anteojos sin vidrios para que no se reflejara la luz de las cámaras. Es el objeto que más asocio con Harry Potter y me llevé un par.
La vida sin Harry ¿Qué has hecho desde el final? He estado muy ocupado. Terminamos de rodar un sábado y esa noche viajé a Nueva York; presenté un premio Tony y luego volé a Orlando para la inauguración del parque de entretenciones. Luego comenzó mi preparación para el musical, “Cómo tener éxito en los negocios sin esforzarse”. Tomé clases de canto y de baile durante medio año. Uno puede temer al futuro o encararlo de frente y hacer lo mejor que pueda. Ahora me estoy reuniendo con productoras diciéndoles que no me interesa aparecer solo en grandes películas, sino en cualquier proyecto interesante, aunque sea pequeño; de esos que se filman en 18 días.
¿Te gustaría ir a la universidad?
No sé. Uno nunca debe decir nunca. No quiero llegar a los 30 y un día decir, “quiero ir a la universidad y dejar la actuación”. Por cierto mantendré esa opción abierta; pero no es algo que me vea haciendo en el futuro cercano. Me encanta trabajar y me fascina hacer cine. Lo bueno es que hice otras cosas cuando aún estaba en “Harry Potter’. Creo que si hubiese tratado de abrirme camino al final de la serie, hubiera sido mucho más difícil que me aceptaran. Pero como he hecho cosas entremedio y regresado a Harry, es distinto. El público está acostumbrado a verme como Harry Potter, pero también me vieron en “Equus”, y ahora en “Cómo triunfar en los negocios sin realmente tratar”. Todos los niños que me han visto crecer con Harry, podrán ir a verme al teatro haciendo algo totalmente distinto.
Supimos que, el año 2010, celebraste tus 21 años en Moscú...
En Inglaterra hacemos grandes aspavientos cuando cumplimos los 21, pero nunca he entendido la razón porque no es la edad legal. Creo que es una buena excusa para una fiesta grande, la hice y lo pasé muy bien.
¿Aún vives con tu familia?
No. Me cambié hace un par de años y me encanta vivir solo. Aún estoy aprendiendo a funcionar como un ser humano normal –cocinar, ordenar–, y estoy mejorando. Vivo a 10 o 15 minutos de distancia de mi familia, por lo que los veo a menudo, salvo desde que comencé la obra en Broadway.
El actor compró un townhouse de cuatro millones de dólares en Nueva York.
¿Te gustaría vivir en Los Angeles, Estados Unidos?
Creo que no podría. Es un lugar hermoso, me gusta la manera como brilla el sol, pero extrañaría demasiado a mi familia. Soy inglés, amo residir en Londres, me fascina mi vida allí, mis amigos. Me encantaría hacer una película acá, pero no me imagino viviendo permanentemente en Hollywood.
¿Piensas casarte y tener hijos?
Por supuesto, actualmente tengo una novia y estoy muy, muy enamorado. Veremos lo que ocurre en el futuro.