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Jueves, 17 de Mayo 2012

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Cosas de Cine: Gueto

Este extraordinario documental despliega un pavoroso recordatorio de las atrocidades del Tercer Reich, en tanto bucea de modo fascinante en la naturaleza ambigua de la imagen. Largometraje documental dirigido y guionizado por Yael Hersonski.

Cosas de Cine: Gueto

A medio siglo de “Noche y niebla”, de Alain Resnais –pavoroso documental canónico acerca del exterminio de judíos en los campos de concentración nazis– llega esta cinta que muestra otro aspecto del Holocausto, para que las nuevas generaciones no olviden los horrores del Tercer Reich. Estremecedor pero necesario, el filme –debut de una joven cineasta israelí– no solo logra con excelencia su objetivo, sino que además lo hace de una forma tan singular, que permite que la experiencia se abra hacia otras lecturas mucho más allá de su propósito.
Cine dentro del cine, despliega un exhaustivo análisis de los cuatro rollos que durante todo mayo de 1942 rodó el Ejército alemán, registrando la vida cotidiana en el gueto de Varsovia. Allí en unas pocas manzanas sobrevivió hacinado medio millón de judíos, no solo polacos; dos meses más tarde empezaría su traslado a Treblinka para ser masacrados. Esa cinta, que nunca se editó ni tuvo sonido y quedó embodegada en un archivo, se reprodujo y estudió por décadas como el reflejo fiel de esa atrocidad. Vemos imágenes crueles de hambruna, muertos tirados en las calles, cerros de basura y excrementos, y también –sorprendentemente– elegantes reuniones sociales entre reclusos privilegiados.

Pero eso no es todo. Lo anterior se confronta con otra lata del mismo material hallada en un sótano en 1998, con 30 minutos extras de tomas del rodaje que prueban –más asombroso aún– que algunas o numerosas de esas situaciones fueron deliberadamente puestas en escena, que en ellas hubo quienes actuaron. Se complementa con los comentarios de cinco sobrevivientes del gueto reaccionando a la proyección del material, una entrevista al soldado que hizo de camarógrafo, y extractos de los diarios de vida que dejaron las víctimas.
Con metódica y acerada precisión, expone el perverso, sádico exhibicionismo de los opresores, a la vez que el poder manipulador de la imagen (suponemos que la película tuvo un fin propagandístico, pero se ignora con exactitud cuál). Pero además cada cuadro nos obliga todo el tiempo a preguntarnos qué es realidad y qué representación, qué es testimonio histórico y qué imagen elaborada. Al asomarnos a ese abismo de ambigüedad, el filme se vuelve una exploración acerca de la diferencia entre ver y mirar, que está en la esencia del lenguaje cinematográfico.

Cosas de Cine: Gueto

Un feriado particular

Dirigida y coescrita por Gianni Di Gregorio. Con Gianni Di Gregorio, Valeria de Franciscis y Marina Cacciotti.

En 2008 al borde de los 60, el actor y guionista de cine Di Gregorio hizo su tardío debut en la dirección con este breve (75 minutos) y sencillo divertimento personal, que tiene la vitalidad y acidez de la comedia popular italiana en sus mejores tiempos. Trata de un solterón desempleado que vive para atender con devoción a su madre viuda de 93, en el modesto departamento cerca del centro de Roma que ellos comparten. Clase media venida a menos, ambos se aprestan a pasar un apacible Ferragosto con la ciudad desierta en el feriado largo veraniego
de mediados de agosto, cuando el administrador del edificio lo visita para decirle que le perdona las cuentas que debe a la comunidad desde hace tres años, si cuida a su propia madre durante ese fin de semana. Como la oferta es tentadora, acepta. Pero trae a su mamá y además a su tía, y luego se incorpora una cuarta anciana, madre del doctor de la familia. Las relaciones que entablan las cuatro vetustas señoras, más activas e independientes de lo que cualquiera podría imaginar, y su interacción con el cincuentón a cargo del grupo (que encarna el propio director), alimentan los graciosos giros, tan delirantes como creíbles, de esta cinta sobre el placer de la sociabilidad a edad avanzada, y las simples alegrías y nostalgias de la vejez. Hay que decir que fuera del protagonista y el casero, todos los otros personajes son encarnados por no profesionales. Resulta aguda, amable, fresca y por completo irresistible.
Dirigida por Duncan Jones. Con Jake Gyllenhaal, Michelle Monaghan y Vera Farmiga.

El título original (“Nowhere boy”) dice poco, pero este en español deja muy en claro a quién va destinada esta cinta, con la cual debutó en la dirección de un largometraje una aplaudida artista visual y fotógrafa inglesa. Basándose en un libro de memorias de una de sus hermanas por parte de madre, Julia Baird (que no se menciona en los créditos), recrea cuidadosamente las tumultuosas correrías de un adolescente de Liverpool con precoces aptitudes musicales llamado John Lennon. O sea, trata sobre la prehistoria de Los Beatles. En lo personal cuenta
Cosas de Cine: Gueto

"8 minutos antes de morir"

cómo fue criado por su severa tía y en esos años llegó a conocer a su verdadera madre (que compartía con él la afición por la música). En lo artístico, muestra la creación de la primera banda del joven guitarrista, The Quarrymen, cómo conoció a Paul y a George, se hicieron amigos y decidieron tocar juntos. Está muy bien fotografiada y dispone de un elenco de gran desempeño. Pero es más que nada una película biográfica hecha en tributo a su personaje, con una impecable ambientación en la segunda mitad de la década del 50 y, sobre todo, cuidadamente respetuosa de cada detalle, porque sabe que será vista por un público de conocedores y fans de los “Fab Four”. De hecho la cinta se estrenó el año pasado coincidiendo con el que habría sido el cumpleaños número 70 del músico pop que hoy es leyenda.
Cosas de Cine: Gueto

El jardín del edén

Dirigida por John Irvin. Con Jack Huston, Mena Suvari, Carmen Maura, Matthew Modine.

Esta versión para la pantalla de una de las dos novelas póstumas de Ernest Hemingway –en la cual trabajó 15 años y se publicó en 1986, a un cuarto de siglo de su muerte– tiene sin duda mucho en que distraer el ojo. Pero las locaciones, por lindas que sean (en la Costa Azul española y francesa), y la bonita ambientación de época, en el período de entreguerras, no hacen un buen filme. Con ribetes se supone autobiográficos, trata de un triángulo amoroso y cambios en los roles sexuales dentro de la pareja.
Un escritor que comienza a tener éxito se casa con una rica heredera y emprenden una larga luna de miel viajando por la Riviera. Ella, una bruja desquiciada, dominante y castradora, lo induce a iniciar un “ménage à trois” con una condesa italiana, y él, pasivo, se deja mangonear. Dentro del relato, vemos otro, que recrea el cuento que está escribiendo el protagonista, el cual ilustra la relación con su cruel padre, un cazador de elefantes en Africa, que lo marcó. Los personajes son insufribles de banales y antipáticos, sus diálogos suenan esnobs, y las actuaciones por lo general lucen precarias y sin interés. Con justa razón el crítico del New York Times dijo de la cinta: “De todos los crímenes cinematográficos que se han cometido contra Hemingway, no hay otra adaptación de su obra que resulte tan atroz como esta”. Torpe y aburrida.

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