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Jueves, 17 de Mayo 2012

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Brad Pitt - Exclusivo desde Toronto

"Con Angie tenemos una relación excelente"

Dijo a "Cosas" que ella es la persona en quien más confía en el mundo y la prioridad para ambos es criar a sus hijos juntos.

Muchos se preguntan cómo una de las parejas más famosas del mundo, Brad Pitt y Angelina Jolie, logran hacer una película tras otra, criar a sus seis hijos (tres propios y tres adoptados), viajar por todo el mundo y más encima ser activistas humanitarios: ella como embajadora de Naciones Unidas para los Refugiados y él apoyando obras de reconstrucción en Nueva Orleans.

Este año Pitt protagonizó “El árbol de la vida”, filme que ganó La Palma de Oro en Cannes, y acaba de estrenar “Moneyball”, que también produjo, cinta que ha batido records de taquilla en Estados Unidos. Los críticos han estado de acuerdo en que ambos roles son de los mejores protagonizados por el actor. Por su parte, Angelina hizo su debut como guionista y directora en una película que tiene el trasfondo del conflicto serbio-croata y que estrenará próximamente. “Es todo cuestión de organización”, explica el actor. Ayuda que la pareja cuente con tres nanas y tutores particulares que, además, hablan la lengua nativa de los hijos adoptados “para que no pierdan sus raíces”.

Esta imagen actual de Brad Pitt está muy alejada de sus orígenes en el medioeste norteamericano. El actor nació en Shawnee, Oklahoma, el 18 de diciembre de 1963 en el seno de una familia bautista. Su padre era gerente de una empresa de transporte y su madre, orientadora en un colegio. La familia se trasladó a Springfield, Missouri, donde Brad asistió a la escuela y posteriormente a la universidad, donde estudió periodismo. Sin embargo, dos semanas antes de su graduación optó por viajar en un Datsun maltrecho, con solo 300 dólares en la billetera a probar suerte a Hollywood. Allí estudió actuación durante seis años y después de hacer pequeños papeles en televisión logró ser reconocido como un símbolo sexual gracias a su papel en “Thelma y Louise”, en el año 1991. Entre sus roles más destacados se cuentan “Leyendas de pasión”, “Troya”, “Babe” y “Malditos bastardos”, actuación con la cual se lo nominó al Globo de Oro.

Paralelo a su carrera profesional, el guapo actor ha estado en primera plana a raíz de sus relaciones románticas; las más conocidas con Juliette Lewis, Gwyneth Paltrow, su matrimonio de cinco años con Jennifer Aniston y su actual relación con Angelina Jolie, una pareja que los medios identifican como Brangelina.

Conversamos con el actor durante el pasado Festival de Cine de Toronto, luego del estreno de “Moneyball”, dirigida por Bennett Miller, en la que también participan Jonah Hill y Philip Seymour Hoffman. La trama gira en torno al equipo de béisbol Oakland Athletics, que en 2002 luego de ser derrotado logra convertirse en ganador gracias a las tácticas innovadoras del entrenador Billy Beane, encarnado por Pitt.

Lo notamos mucho más relajado que en entrevistas anteriores, simpático y bromista, aunque esquivo con ciertas preguntas.
Brad Pitt - Exclusivo desde Toronto

Brad Pitt - Exclusivo desde Toronto

“Vengo de Oklahoma y Missouri”
¿Qué te atrajo de “Moneyball”?
Desde el comienzo me apasionó el tema y quedé totalmente feliz con el resultado.

La trama es acerca de perdedores que se sobreponen a sus fracasos y logran triunfar. ¿Has vivido algo así?
Buena pregunta. La gente se olvida que vengo de Oklahoma y Missouri, lugares donde la vocación por hacer cine no figura en las listas. Comencé trabajando como extra y, de a poco, fui aprendiendo acerca de esta industria. Fue un camino largo y con obstáculos; de ahí que aún hoy apuesto por los perdedores, algo se me debe haber quedado. Cuando comienzas una película es un proyecto enorme, al principio te sientes inseguro. Deben darse tantas cosas para que funcione, que es un milagro cuando resulta bien.
¿Crees en la intuición?
Completamente (risas). Y por eso me gustó uno de los temas principales de esta historia: el no aceptar ciertas normas solo porque han existido durante un siglo, sino cuestionar lo que hacemos aunque parezca algo irracional. Por ejemplo, si estuviésemos inventando el automóvil hoy, ¿lo diseñaríamos como antes? ¿Lo haríamos funcionar con una energía como el petróleo que se agotará, un combustible por el cual se desatan guerras y que contamina el medio ambiente? Probablemente no. Diseñaríamos algo más parecido a la tecnología que usan nuestras computadoras e iPads. En esta película, los jugadores de béisbol cambian el juego, comienzan de cero y logran crear un equipo renovado formidable.
¿Cómo encaras el fracaso?
No veo el fracaso como el momento para erigir tu lápida, sino como un peldaño más que te acercará al próximo éxito. Ambos están intrínsecamente conectados, no se dan uno sin el otro.
¿Qué te interesaba a los 16 y 17 años?
Solo los autos y las chicas bellas (risas).
¿Cuáles eran tus materias favoritas?
Las matemáticas y la ciencia. Veo las matemáticas como la base de todo.
¿Jugabas béisbol?
No, tengo muy mal tiro, soy terrible. Mira esta cicatriz, me la hice jugando en la escuela; es la marca de mi relación con este juego. Me hicieron 18 puntos.
Brad Pitt - Exclusivo desde Toronto

Brad Pitt - Exclusivo desde Toronto

Brad Pitt - Exclusivo desde Toronto

Confianza en Angie

¿Te sientes ahogado o liberado siendo tan famoso?

Pueden sentirse ambas cosas en tiempos distintos. La fama es algo positivo por las oportunidades que ofrece para conocer a ciertas personas y viajar al fin del mundo donde me reciben con la puerta abierta, solo porque vieron “Troya” u otra película que hice. Cuando recién comencé a filmar, tuve la oportunidad de conocer personas a quienes admiraba y me sentí especial. Pero por otro lado, la fama puede ser muy “encarcelante”. No he visto el lobby de un hotel en los últimos quince años, siempre salimos por las puertas traseras. He estado en Toronto dos días y en ese lapso solo he cruzado la calle una vez; la celebridad tiene cosas buenas y malas.

¿En quién confías?
Probablemente en nadie (risas). Estoy bromeando..., ante todo confío en Angie. La confianza es un elemento esencial de una relación excelente, y es lo que tengo con ella.

¿Es verdad que ustedes no dejan que sus niños vean televisión?
No es cierto. Tenemos TV, la miran y, además, entienden el cine porque nos acompañan a los sets. Para ellos es como dibujar o contar un cuento, no es algo especial.
¿Les permiten usar celular?
Maddox, el mayor, ya tiene uno. Tiene algunos amigos y como viajamos mucho, puede mantenerse conectado con ellos. Cuando llegamos a Toronto lo llamamos para ver cómo estaba. Suena su teléfono y él contesta… “¿qué tal todo? Yo estoy aquí, sentado” (risas). Le dimos un celular pero, por supuesto, con restricciones.

¿Tus hijos se dan cuenta de que sus padres son tan famosos?
Estoy seguro de que cuando sean mayores, otros niños les contarán cosas acerca de sus padres, y se crearán algunos conflictos, pero hasta ahora vamos bien.

¿Por qué viven tantos meses en el sur de Francia?
Tratamos de pasar bastante tiempo allí, porque a los niños les gusta, pueden llevar una vida más normal y a nosotros nos interesa que así sea. Podemos hacer nuestra vida, todo se siente más normal y los paparazzi nos dejan tranquilos.

¿Y cómo va tu francés?
Merde, tres merde (risas).

En la vida, ¿ves el vaso mitad lleno o mitad vacío?
Creo que nuestra existencia es cíclica. Veo las cosas como las estaciones del año, en invierno todo está oscuro y luego llega nuevamente la primavera y todo se aclara. No me quedo estancado en un solo lugar, no sería sano.

¿Eres optimista?
No, soy realista, me castigo durante un tiempo y luego continúo mi vida.

¿Te has planteado no hacer películas sólo por dinero?
No, aún las hago por dinero (risas). Tomé un par de decisiones cuando me aconsejaron aceptar proyectos para “la manutención” de mi carrera. Fui aconsejado con la mejor de las intenciones, pero como yo no tenía mi corazón en esos filmes, no los ayudé. De hecho, me convertí en un peso, en un obstáculo para el proyecto.

¿Cuáles son tus prioridades actuales?
Mi familia y su seguridad y pasar el mayor tiempo junto a ellos. Angie y yo conversamos mucho del tema. Tenemos un compromiso, criar a nuestros hijos los dos juntos, todo lo demás es secundario.

¿Y la actuación?
Ahora la disfruto incluso más, viene una transición. Desde que tengo una familia, siento una especie de libertad que se refleja en mi trabajo. Me interesa encontrar proyectos tan buenos, que justifiquen invertir tiempo apartado de los míos.

¿Planes de matrimonio?
Nos saltamos la ceremonia y nos fuimos directo a los hijos (risas).
Brad Pitt - Exclusivo desde Toronto

Brad Pitt - Exclusivo desde Toronto

Ayudando a reconstruir

Has dicho anteriormente que eres un arquitecto frustrado. En ese sentido, ¿tienes un tipo de casa ideal?
Veo demasiadas formas, soy como un esquizofrénico. No puedo elegir un solo diseño, como no podría elegir una sola película o una sola canción. Veo muchas formas en mis sueños.

¿Cómo te involucraste con la reconstrucción en Nueva Orleans?
Años atrás me había enamorado de esa ciudad. Es distinta a todas. Viven como si tuvieran un solo día más en este planeta. Después de la devastación dejada por el huracán Katrina, viajé allá y me trasladé al barrio 9, Ninth Ward, que estaba totalmente destruido. Conocía a muchas personas del área de la construcción y las llevé allí para que nos ayudaran a reconstruir. En ese proceso, descubrimos las injusticias de los que construyen con materiales baratos que al final suben las cuentas de energía, producen casas con hongos que enferman a los niños y de paso suben los gastos en salud. Nada de eso tenía sentido, por lo que nos interesamos en construir viviendas verdes con bajos costos energéticos, que le dieran dignidad a las familias. Y hoy, cuando caminas por el barrio, ves familias felices. (El proyecto de Pitt creado en 2006 se llama Make it Right y tiene como meta la construcción de 150 casas en el barrio 9).

¿Cómo ves al mundo hoy?
Escuchas las noticias y te das cuenta de que hay un conflicto tras otro.

¿Siempre fue así o es que hoy tenemos más acceso a las comunicaciones? Realmente no sé, uno siente que las cosas están muy complicadas.

¿Crees que el Presidente Obama será reelegido?
Así lo espero, porque las opciones me asustan más. Pareciera ser que las divisiones se han acentuado, pero siento que desde el primer día que asumió se ha tratado de que se viera peor que el Presidente anterior en lugar de reconocer las responsabilidades de este último y ayudar al actual. Lo encuentro peligroso y sin horizontes.

¿Qué has estado leyendo últimamente?
Libros acerca de zombis a raíz de la película que estoy haciendo actualmente titulada “World War Z”.

¿Y qué tipo de música escuchas?
Soy un fan de Black Keys, de Beirut, todo lo de Jack White y Mumford and Sons.
Tanto tú como Angie son filántropos. ¿Nos puedes resumir algunas de las donaciones?
En nombre de nuestros hijos, donamos un millón de dólares al Hospital St. John de Springfield para ayudar a una nueva área de cáncer pediátrico. Se llamará Centro Pediátrico del Cáncer Jane Pitt, en honor a mi mamá. En 2009 entregamos un millón de dólares para ayudar a refugiados que han huido de la violencia en Paquistán, y en diciembre de 2010 hicimos una donación de dos millones a una misión en Namibia a nombre de nuestra hija Shiloh que nació en ese país.

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