Actualidad

¡WOW!  Sarah Jessica Parker impacta a sus 50 años en bikini
¡WOW! Sarah Jessica Parker impacta a sus 50 años en bikini

Sarah Jessica Parker detuvo el mundo al ser captada en un traje de baño muy sexy...

leer más

Farándula

Eddie Redmayne se convierte en el rey de las transformaciones
Eddie Redmayne se convierte en el rey de las transformaciones

Después de la fabulosa interpretación de Stephen Hawking en "La teoría del todo"...

leer más
El sueño de Cerati

El sueño de Cerati

Dentro de su estado, Gustavo Cerati se mantiene estable. Su madre, Lillian Clarke, dice que solo espera que abra los ojos. Un anhelo que puede estar más cerca de lo que sería un milagro, pero que no por eso deja de ser esperanzador para los más cercanos y los seguidores del ex líder de Soda Stereo.

    Share on Twitter 
El sueño de Cerati
Hace poco más de año y medio, Gustavo Cerati sufrió, después de un concierto en Venezuela, un accidente cerebro vascular que todavía lo tiene en estado de coma y con asistencia respiratoria mecánica, aunque esté en un plan que prevé desvincularlo en algún momento del respirador. Sin embargo, pese a que el músico sigue “durmiendo”, su familia y sus seguidores no pierden la esperanza de que se produzca un milagro. Porque es eso, literalmente un milagro, lo que tendría que ocurrir ya que, según dicen varios médicos, “científicamente” el cantante argentino no debería despertar y su estado puede continuar así por un tiempo que a estas alturas es imposible de definir.

Muchos también dicen que es la cariñosa dedicación de su madre, Lillian Clarke, la que mantiene con vida a Gustavo. Y bueno, en gran parte lo es, porque ella va todas las tardes a ver a su hijo, que actualmente se encuentra en la Clínica Alcla de Buenos Aires. Generalmente llega como a las cuatro de la tarde para cuidarlo (después de que él ha sido atendido por distintos doctores, kinesiólogos o músico-terapeutas), conversarle y también leerle en voz alta lo que le ha escrito algún amigo o cualquier persona que haya dejado algo para él. Incluso, dicen que le gusta contarle lo que sus seguidores están haciendo en su nombre, como ocurrió cuando a fines de noviembre pasado un grupo de fans organizó una misa para pedir por la salud del cantante en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, la cual tiene un estilo neoclásico inspirado en la Iglesia de la Madeleine en París y está frente a la Plaza de Mayo.

En esa ocasión, que fue el sábado 26 de noviembre, el mismo día del cumpleaños número 18 de Benito, el hijo mayor de Cerati con la chilena Cecilia Amenábar. A las 11 de la mañana empezaron a llegar los asistentes a esta misa especial en la que emotivamente se habló del ex líder de Soda Stereo y se pidió por él y su familia (cuyos integrantes prefirieron no asistir por la presencia de los medios de comunicación).

En la ceremonia, el sacerdote habló constantemente del artista y también llamó a tener respeto por la vida humana, expresando que esperaba que Cerati fuera “sostenido y a la vez contenido por el poder de Dios”. El presbítero, además, agradeció a la gente que iba a rezar por quien estaba impedido de hacerlo y directamente dijo que sabía que quienes estaban ahí esperaban el milagro de que Cerati estuviera nuevamente de pie… Pero a eso agregó que “tal vez” este gran sacrificio que está viviendo Cerati desde la enfermedad era porque de alguna manera Dios estaba expresando el bien, aunque fuera algo difícil de comprender o no entendible… por eso fervorosamente pidió por su cura.

Después de celebrada la misa, los seguidores de Gustavo Cerati se acercaron al sacerdote, quien los acompañó a dejar unos lienzos en los que estaban escritos mensajes esperanzadores y que fueron bendecidos frente a la imagen de la Virgen María que está muy cerca del mausoleo que guarda los restos del general José de San Martín.
El sueño de Cerati
El sueño de Cerati
“Solo falta que Gustavito abra los ojos”

En esta época, el calor de Buenos Aires no solo es de altas temperaturas, sino que es extremadamente húmedo. “La ciudad de la furia”, que tan bien llamó Cerati a Buenos Aires en uno de sus temas más recordados, no deja de tener ese movimiento incesante que va desde el centro, pasa por los espectáculos de Corrientes y esa siempre gran cantidad de turistas que se maravilla con las librerías y las creativas tiendas de La Recoleta o Palermo.

En medio de esa locura reposa el músico, aunque se encuentre en un sector más tranquilo, familiar, con una vida más de barrio, porque la Clínica Alcla está en Belgrano, en la calle Vuelta de Obligado, a un par de cuadras de la amplia Avenida Cabildo. La clínica es pequeña y varios jacarandás dan la sensación de que en esa sinuosa calle se puede recibir un aire algo más fresco. Quizás también porque en más de alguna casa –de esas construidas en los años 50, con muchas enredaderas y persianas de madera con la pintura descascarada– a las cuatro de la tarde sus propietarios son de los que riegan el jardín como si el día no tuviera término y en algo pudieran aportar a disminuir el calor la ciudad.

Al lado de una de esas casas, se divisa un muro que a lo lejos llama la atención, por los numerosos carteles, dibujos y recuerdos que tienen por el cantante. Obviamente todos están plastificados para que no sean víctimas de la lluvia y se puedan preservar. “Despertate” es la palabra que más se repite. Después hay fotos de Gustavo Cerati solo, acompañado de Zeta Bosio o Charly Alberti, con alguna fan o con su madre. También hay cartas largas, de hombres y mujeres que comenzaron a vivir su juventud con las canciones que él componía.
El sueño de Cerati
El sueño de Cerati
Apenas llegamos a la clínica tocamos el citófono de un costado, porque estaban refaccionando la fachada, y hablamos con un guardia, quien amablemente nos contó que Cerati está bien, tranquilo y muy acompañado por su familia. Un poco después pudimos conversar con Lillian Clarke, quien con una entrañable ternura dijo que “solo falta que Gustavito abra los ojos”, ya que según ella físicamente su hijo está muy bien y fuerte. También se refirió con mucho cariño a los hijos de Gustavo, Benito y Lisa. Que siempre están preocupados por su padre y que Benito ya está demostrando que va a ser un gran músico, mientras que a Lisa parece que le gusta mucho el baile.

El entusiasmo de la madre de Gustavo Cerati al hablar de su familia es impresionante. Los ojos se le ponen vidriosos cuando nombra también a sus hijas Laura y Estela. Cuando nos despedimos, no solo se preocupó de agradecer toda la “fuerza” que le han enviado las más distintas personas del mundo y los fans que viajan a Buenos Aires a veces solo para saludarla y darle apoyo.

Lillian Clarke, con un vestido de verano en azul y celeste, nos dejó para volver a estar al lado del ídolo de tantos…

La puerta de la Clínica Alcla se cerró esa tarde con su sonrisa y con sus ojos que son iguales a los de su hijo, mientras que en la calle solo seguía un hombre que tranquilamente regaba su jardín mientras que dos jóvenes caminaban junto a un perro guiado por una estilosa correa, seguramente comprada en Palermo Soho… De repente, cuando el agua todavía caía en las plantas de Vuelta de Obligado los tres se detuvieron frente a la pared que tiene los mensajes para Cerati. Ella tocó con su mano una de las fotos y él bajó su cabeza, el perro no dejaba de mover su cola con simpatía. Pasaron unos treinta segundos… Y siguieron caminando... Quizás con la ilusión de que ocurra ese milagro con el que muchos esperan ver volver a este artista que lideró una de las principales bandas de América Latina.
El sueño de Cerati
El sueño de Cerati
Por: Francisca Olivares
Fotos: Isabel Fuenzalida
    Share on Twitter 
Ediciones Digitales
Banner Articulos o Internos
Banner Articulos o Internos
Todos los Derechos Reservados © COSAS 2015 - Desarrollo Web: Mushoq Multimedia