Uno de los pocos rincones del planeta en donde todavía reina el silencio
Uno de los pocos rincones del planeta en donde todavía reina el silencio.
Lo que usted está viendo en estas fotografías fue, hace trescientos años, un hermoso monasterio de la élite jesuita. Hoy este lugar es conocido como Samari Spa Resort. En quichua, Samari significa “descansar y sentirse como en casa”. Quienes crearon este santuario natural hace cinco años se tomaron muy en serio esta premisa, convirtiéndola en su mantra particular. Manteniendo la arquitectura antigua, Samari ofrece todo el confort y un servicio moderno y de calidad para sus huéspedes, en un lugar en donde se respira calma. Los detalles y el buen gusto, las artesanías y la naturaleza, se combinan para hacer de este Hotel- Spa una verdadera galería de arte.
Samari Spa Resort está ubicado en la zona de seguridad de Baños de Agua Santa. Es una amplia estancia de cuatro hectáreas, con bellos jardines, construida con exquisito gusto en estilo colonial, conjugando materiales tradicionales, como las piedras talladas, la madera, los vitrales, el hierro forjado y otros detalles rústicos.
Todos los caminos conducen a Baños…
Samari se encuentra a solo 1 Km. del centro de Baños, en una zona exclusiva y segura. Se ubica en el campo siendo parte de la ciudad y se encuentra a 4 horas de Guayaquil; a 1 ½ hora al norte de Riobamba; a 45 minutos de Ambato; a 3 horas al sur de Quito por vía terrestre y a 35 minutos vía aérea desde Quito o Guayaquil, con 35 minutos de recorrido vía terrestre desde Shell hasta Samari.
Por su posición, como puerta hacia la Amazonia, la geografía circundante está conformada por montañas, bañadas por ríos, acariciadas por la brisa del oriente, engendradas por la lluvia y fortificadas por la energía de la vida silvestre y su fauna. Todos estos detalles hacen de Baños un sitio mágico y encantador, lleno de energía.
Aquí uno puede disfrutar de los hermosos paisajes. Caminar por el sendero de los colibríes, bañados en los colores de las veraneras y las buganvillas, es un verdadero deleite. Aquí las orquídeas pacientemente esperan su floración anual para ofrecerle todo el colorido y belleza de su especie, bajo la sombra de los faroles y vitrales que le guiarán en su camino durante la noche. Los aromas de las rosas, margaritas, cartuchos y narcisos, nardos, azucenas, mandarinas y muchas otras lo acompañarán y el trinar de las aves exóticas se sentirá como una sesión de musicoterapia simple y natural.
Plácido y lujoso
Samari ofrece un servicio cinco estrellas. Usted podrá descansar en espléndidas habitaciones de lujo, deleitarse con la gastronomía creativa y sutil, vivir sensaciones de bienestar total en el spa, compartir reuniones y eventos inolvidables y descubrir paisajes encantadores y aventuras únicas...
Pensando en su relajación, Samari creó un spa oriental con piscina cubierta, salas de convenciones para 280 personas, un restaurante gastronómico, bares interiores y exteriores y una taberna original. Además, ofrece una gran variedad de actividades y e infinidad de placeres que lo tentarán a quedarse en Samari Spa Resort para siempre…
Samari cuenta con 37 espléndidas habitaciones, al calor de románticas chimeneas, con la comodidad camas con doble plumón de ganso, televisión, teléfono directo, Internet inalámbrico, minibar, caja de seguridad, detectores de humo y amplios baños con jacuzzi.
Cada tratamiento, la arquitectura y el diseño interior del spa de Samari, se rigen fielmente a los principios de la filosofía oriental. Samari posee el spa más grande del Ecuador, con sauna, baño turco, hidromasajes, baños de cajón y baño polar. Tiene una amplia oferta de procedimientos corporales y faciales, aromaterapia, cromoterapia, masajes, diferentes baños y otros alternativos con plantas medicinales y minerales ofrecidos por la naturaleza de la zona.
Y para quienes quieren disfrutar de la noche, Samari tiene más de un bar, entre los que se cuenta una taberna original. Se trata de un exclusivo bar medieval que lo transportará a épocas de caballeros y cruzadas, paredes de piedra volcánica antigua, cómodos sillones en cuero frente a una chimenea, butacas en madera rustica, luz tenue de velas encendidas sobre acogedoras mesas y una atmósfera clásica con olor a épocas diferentes. El whisky está a la orden del día y los famosos cócteles son una obligación; puede disfrutar de un brandi, un jerez o un coñac, acompañados de un cigarro, o si prefiere un vino o un champagne de la extensa cava del lugar.
Para sellar esta experiencia, puede saborear la gastronomía de Samari; es delicada y sutil, todos los vegetales que se consumen son orgánicos. Éste es el único restaurante gourmet del centro del país, con una oferta culinaria muy creativa, de avanzada y fusión. Una de las delicias que se ofrece es la sopa tailandesa aromatizada al coco, y si su paladar es más tradicionalista, podrá disfrutar de un exquisito cassolette de mariscos en salsa de champagne, un fondue o un raclette suizo.
Respire profundo…
El objetivo principal de Samari y sus asociados es brindar una profunda
relajación en la que sus huéspedes disfruten de los placeres de la vida. En el spa podrá acceder a 35 tipos de terapias y tratamientos alternativos. Le recomendamos caminar dentro del resort por los senderos de los colibríes, acompañado de música ambiental en todo su recorrido e iluminado por vitrales artísticos en los 2.5 kilómetros de senderos distribuidos entre sus jardines. Podrá llegar a la cima de la montaña en donde le espera un gimnasio con maquinas modernas rodeadas de naturaleza, aire puro y paisajes que le robarán el aliento.
Relajarse en las piscinas de aguas termales, irse de paseo a pie, a caballo,
en bicicleta o en cuadrón para admirar los paisajes únicos y la naturaleza
encantadora de la puerta de entrada de la Amazonía es otra de las magníficas opciones que se ofrecen en Samari. Y si lo desea, podrá visitar sitios turísticos en Baños o disfrutar del deporte de aventura, haciendo rafting, escalada, canoying, swing jump y mucho más…
Sumérjase en la suntuosa calma de este cálido refugio, en donde el alma encuentra su canción y el cuerpo sigue el llamado de los susurros de la naturaleza.