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  • Sábado, 31 de Julio 2010

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La marcha de la resistencia

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"Somos un pueblo al que se le respeta "

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A mi alcalde sí le creo, y por eso lo vine a apoyar. Se ven resultados de su trabajo y sobre todo de las personas que viven o se han visto beneficiadas con el cambio y el crecimiento de Guayaquil”. Es la respuesta instantánea de María Fernanda Terán, una joven profesional guayaquileña de 24 años de edad, que espera que con la marcha del pasado 11 de febrero se respete el modelo de su ciudad. Modelo que impuso y defiende el abogado Jaime Nebot, quien cumple su tercer período como alcalde de Guayaquil, con una mayoría que desafía al desgaste político tradicional. Cedatos Gallup le da un 84% de credibilidad en esta ciudad. Con su guayabera blanca, el bigote menos tupido que en los noventas y su enérgica y nasal voz, Jaime Nebot movilizó a una ciudad y sus ciudadanos.

La avenida 9 de octubre comenzó a llenarse la tarde del jueves 11 de febrero desde el medio día. El celeste y el blanco se derramaron sobre el adoquinado de la tradicional avenida, en las banderas y camisetas de los asistentes, diversos en sus rostros y vecindarios, pero firmes en su afán de apoyar a "su alcalde". "Vivo en el Guasmo, para que vean que no soy pelucón. Yo vengo aquí a defender a mi ciudad, a apoyar a Nebot, a mí nadie me va a dar el sanduchito ni los cinco dólares"”, dijo Manuel Vélez con su hija de 5 años en hombros.

Y es que la marcha no fue de "los pelucones". Según cifras que el Cabildo divulgó, un total de 150 mil comités barriales llegaron a la 9 de octubre desde diferentes puntos de la ciudad como Bastión Popular, Guasmo, la Floresta, La Florida, entre otros.

El Alcalde llegó en hombros también. Y de un impulso a la tarima, que se instaló con un día de anticipación. "Aquí están propinándole la gran patada cívica que se merece este malcriado que tendrá que aprender a respetar a Guayaquil", fueron las primeras palabras del Alcalde, quien rechazó las afirmaciones del presidente Rafael Correa sobre la entrega del “sanduchito y los diez dólares” a los asistentes.

Los estruendosos aplausos acompañaron las palabras de Nebot. En sus pausas, aprovechaba para beber un vaso de cola negra que le devolvía el aliento. La gente desde la calle coreaba a todo pulmón la letra de "Guayaquileño madera de guerrero" que sonaba en los parlantes.

"Si nos quieren confrontar, vamos a confrontar. Si la quieren a las malas, será a las malas. Y que asuman desde ahora las consecuencias de esa actitud", dijo como preámbulo antes de cuestionar a la ministra de Finanzas, María Elsa Viteri por las asignaciones presupuestarias para Guayaquil, que se han reducido en 17 millones de dólares.

Andrés Roche, asambleísta por el partido Madera de Guerrero, se entremezcló en la marea de gente y como un guayaquileño más, aplaudió las palabras de su Alcalde. "La ministra Viteri actuó de forma ilegal y le miente al país", había señalado minutos antes de la marcha.

"Oí cuando caminaba (hacia la tarima): ‘Dónde queda la casa de esta ministra tramposa, para ir a cobrarle’. Y les dije no, todavía no. No vamos a dialogar con sordos, pero a lo mejor los sordos tienen algo de cerebro y saben que les conviene pagar. Vamos a ver, la pelea está empezando", fueron algunas de sus frases enérgicas hacia el Gobierno Central. Y en efecto, su discurso fue fuerte y frontal. No hubo medias tintas para Jaime Nebot, quien a pesar de elevar los ánimos de los asistentes, jamás llamó a la violencia ni instigó los pedidos de “quemar la Gobernación”, como se escuchó por ahí. Su liderazgo volvió a manifestarse sobre la tarima que otros años lo vio pronunciarse contra otros regímenes.

“No somos golpistas, pero tampoco cobardes ni pendejos, somos un pueblo decidido, al que se le respeta y que estará ahí hasta acabar con la dictadura”, aseguró antes de recapitular los logros de su administración en la ciudad más poblada del país, logrando una cobertura del 80% de alcantarillado, obras de salud, educación y capacitación.

Envuelta en la bandera de su ciudad, sobre el pilar de uno de los edificios de la 9 de octubre, un reconocido rostro vitoreaba y proclamaba a todo pulmón ¡Viva Guayaquil! Era Cynthia Viteri, ex candidata presidencial y actual asambleísta por el Movimiento Madera de Guerrero. "Guayaquil ha reaccionado de la misma manera que siempre ha reaccionado contra los incendios, contra las pestes; es decir, con dignidad con altura. Esta es la respuesta que, donde se esconda Correa, la va a oír".
Y es que el discurso del Alcalde no solo apuntó a Guayaquil. Jaime Nebot criticó las relaciones del presidente Correa con países como Venezuela y Cuba."Y este Presidente trastornadito viene a decir que Guayaquil es una ciudad inequitativa. ¿Cuál es su modelo de equidad? ¿La de su patrón Chávez: Caracas? ¡No carajo, no queremos ser Caracas! Si a él le gusta, que se vaya a Caracas o que se quede en La Habana".

La marcha terminó con un llamado del alcalde Nebot a la unidad de los guayaquileños y a otras ciudades a que se unan a este pedido ciudadano. Pero en realidad la marcha no terminó. El sabor que dejó en los asistentes es que es el inicio de la resistencia, el inicio de una nueva forma de ejercer su ciudadanía. Así lo explica Cristina Reyes, quien estuvo en la marcha con su acostumbrada t-shirt blanca. "En el caso de que el Gobierno no acoja, no responda lo que la ciudad de Guayaquil reclama por justicia en cuanto a sus rentas, su modelo de desarrollo y gestión... Guayaquil se manifestará como ya lo hizo hoy". n
Redacción Cosas. Fotos: Iván Escobar

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