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Redacción: Cosas / Fotos: Cortesía Casa Gangotena
Cuando San Valentín cae cerca de un feriado largo, la ciudad se convierte en el mejor plan. Y el Centro Histórico de Quito, con sus calles empedradas, plazas abiertas y ritmo más pausado, se siente perfecto para celebrarlo distinto: sin correr, sin agenda y sin salir de la ciudad.
La idea es simple y deliciosa. Empezar el día caminando sin prisa, entrar a algún museo, sentarse a tomar un café con vista a cúpulas y campanarios, o perderse un rato por calles que invitan a mirar con más calma. Es una forma de redescubrir la ciudad y compartir tiempo de verdad, sin distracciones.
Cuando cae la noche, el plan se completa en Casa Gangotena. Frente a la Plaza San Francisco, esta casa patrimonial convertida en hotel boutique propone una cena especial de San Valentín que se siente como el cierre natural de un día bien vivido.
Una cena para disfrutar sin apuros
Para esta fecha, Casa Gangotena ha preparado un menú de degustación de cuatro tiempos, pensado para saborearse con calma. Cada plato acompaña la conversación, invita a detenerse y convierte la cena en una experiencia para compartir, donde la buena cocina y los detalles importan.
Ya que el feriado lo permite, la recomendación es clara: quedarse. Dormir ahí, despertar sin alarma, disfrutar de un desayuno largo y seguir explorando el Centro Histórico desde un lugar que mezcla historia, elegancia y mucha tranquilidad.
Porque San Valentín debe vivirse en un lugar especial, disfrutando de lo nuestro, de una cocina cuidada y de vistas que nunca dejan de sorprender. Un plan que se piensa, se disfruta y se recuerda.
Más información en: casagangotena.com
