

Por: María José Troya Cruz @mariajosetroya. Fotos: Getty Images
Los dramas amorosos son pan de cada día en la vitrina de Hollywood. Las disputas familiares tampoco les son ajenas a esa frágil burbuja de brillo cristalizado. Sin embargo, el componente que marca a esta historia está llena de ambos y, más allá de los titulares jugosos, ha hecho cuestionar a los seguidores de la noticia sobre temas como la lealtad familiar, el compromiso matrimonial y el peso de los lazos de sangre. Y ese, es un tema en el que todos podemos reflejarnos…
Es el chisme del momento: Brooklyn, el primogénito del exfutbolista David Beckham y la diseñadora inglesa Victoria Adams, ha destapado todas sus inconformidades (y resentimientos añejados) en un post público explicando y justificando –no se sabe a quién- su distanciamiento con su familia directa. Una especie de renuncia a su clan o de redención frente a su esposa, Nicola Peltz, por haberla sometido a los desplantes de su madre, según afirma. Todo esto, con el tono dramático que siempre factura bien en los medios y con una que otra incógnita que resulta fascinante desenrrollar.
Y es que, en este caso en particular, la prensa ha venido especulando desde hace muchos meses qué es lo que ocurre en su círculo más íntimo. (A falta de realeza americana, los Beckham y los millonarios Peltz, pueden resultar tan jugosos como el príncipe Harry y Meghan.) Lo curioso es que, como muchas otras historias, esta bien pudo haber sido pasada por alto, o revelada en un gran libro de pasta dura en un par de años, pero el show business no puede esperar. Así que, a tono con la transparencia forzada a la que nos empujan las redes sociales, Brooklyn ha decidido jugar esa carta y nos ha abierto una puerta interesante para involucrarnos en su vida matrimonial y nos explica el porqué de su desdén familiar. Por un momento, este tema ha logrado desviar las preocupaciones diarias que nos aquejan: las guerras, las deportaciones masivas, las presiones arancelarias y otros temas que nos aprietan el corazón y el bolsillo. ¡Bendito seas, Hollywood!

VAMOS AL MEOLLO DEL ASUNTO
La disputa entre Brooklyn Beckham, su esposa Nicola Peltz, y la familia Beckham no surge de un solo episodio, sino de una acumulación de tensiones que se arrastran desde el inicio formal de la relación y que se vuelven públicas a partir de su boda en 2022. Brooklyn y Nicola comenzaron su relación en octubre de 2019 y anunciaron su compromiso en julio de 2020. Desde ese momento, Brooklyn se trasladó de forma estable a Estados Unidos y redujo su presencia en la vida familiar de los Beckham en el Reino Unido. La boda se celebró el 9 de abril de 2022 en Palm Beach, Florida, en la propiedad de la familia Peltz, con una lista de invitados que combinaba figuras del entretenimiento, la moda y el deporte.
El primer punto de fricción, según lo que él mismo escribió en Instagram, fue el vestido de novia. Durante meses se asumió públicamente que Victoria Beckham lo diseñaría. Finalmente, Nicola usó un vestido de Valentino Haute Couture. En entrevistas concedidas en 2022, ella declaró que su suegra había ofrecido hacerlo, pero que el atelier no pudo completar el vestido a tiempo. Desde el entorno Beckham se filtró que nunca hubo un encargo confirmado. Este desacuerdo marcó el inicio de una narrativa de versiones contrapuestas. El dime y direte podría, entonces, reducirse a un malentendido. Sin embargo, después de décadas de ver a Victoria en entrevistas, reportajes y en su vida laboral frente a su marca, resulta extraño pensar que ella no quisiera ser protagonista –con su talento- para entregar una obra para el día más importante de su hijo y terminar reduciéndolo a ‘que nunca llegó el encargo de manera oficial’.

El episodio más citado –y que tiene tantas teorías de conspiración de los seguidores- parece haber ocurrido durante la recepción. Según el Dj de la boda, Fat Tony -el único hasta el momento que se ha atrevido a dar una entrevista pese a las consecuencias que esto podría tener (los contratos de confidencialidad de estos entornos no se pueden tomar a la ligera)- cuenta que Marc Anthony actuó en vivo ese día. Fue él quien pidió a Brooklyn que subiera al escenario. Luego anunció que quería que “la mujer más hermosa de la sala” lo acompañara a bailar y fue Victoria, su madre, quien subió. La novia, deshecha en lágrimas, abandonó el salón a toda prisa, como si se tratara de una escena de Jane Austen.
¿Fue un desatino del cantante? De ahí podrían desprenderse varias lecturas: puede que, en efecto, haya habido un fallo del guion por parte de Marc, o tal vez una imprudencia de Victoria al subir o un error de Brooklyn al no haber aclarado y rechazado –discreta y oportunamente- esa invitación inadecuada; o incluso tal vez Nicola pudo haber dejado pasar ese error y tomarlo más a la ligera. Pero el estoicismo no es parte de un día tan importante para una pareja, menos aún con una boda de ese calibre. Sin embargo, también se podría pensar en que Marc, tan amigo de los Beckham quiso halagar a su amiga, Victoria, y que luego vendrían palabras más acordes para dar el protagonismo que merecía Nicola; o que, muy al estilo latino, asumió que primero venía el baile de los padres con sus hijos para luego entregar a los novios y dejarlos brillar en el escenario. Difícilmente lo sabremos. Lo que sí hemos logrado descubrir, es el ingenio infinito de los creadores digitales que han llenado las redes con memes, gifs y parodias hilarantes inspiradas en Victoria y en ese ‘incómodo e inadecuado primer baile’, como lo detalló su hijo. Ahí la vemos haciendo twerking, bailando salsa, dando volteretas frente a la mirada atónita de los novios: imposible no reírse con tanta imaginación…
Ya para 2022 y 2023, comenzaron a notarse ausencias reiteradas de Brooklyn y Nicola en cumpleaños familiares, eventos oficiales y celebraciones privadas de los Beckham. En ese mismo período, Romeo y Cruz Beckham mantuvieron una presencia constante junto a David y Victoria en actos públicos y campañas. En entrevistas, Nicola negó una confrontación directa con su suegra, pero se sabe que su padre, Nelson Peltz, enfrentó un litigio con los organizadores de la boda, que se resolvió de manera privada. Aunque el conflicto no involucró a los Beckham, reforzó la percepción de que el evento estuvo rodeado de tensiones y malos momentos.
2025: BORRÓN Y CUENTA NUEVA
El distanciamiento se volvió explícito el año pasado. En agosto, Brooklyn y Nicola realizaron una renovación privada de votos matrimoniales en Estados Unidos. A la ceremonia asistió únicamente la familia Peltz. David y Victoria Beckham no estuvieron presentes ni hicieron referencia pública al evento. A partir de entonces, la prensa británica comenzó a hablar abiertamente de una ruptura familiar.
El conflicto se hizo público de forma directa el 19 de enero de este año, cuando Brooklyn publicó el famoso mensaje extenso en redes sociales. En ese texto afirmó que sus padres habían interferido en su relación desde antes del matrimonio, que hubo comentarios dirigidos a Nicola en los que se cuestionaba su integración a la familia, “que no era considerada familia de sangre”, que el vestido de boda fue cancelado y que el episodio del baile fue un punto de quiebre. Brooklyn señaló que su prioridad era su matrimonio y que su decisión de tomar distancia era consciente.
Ni David ni Victoria Beckham respondieron públicamente a ese comunicado. Fuentes cercanas a la familia indicaron a la prensa británica que los Beckham estaban “dolidos” pero que preferían no escalar el conflicto. Hasta el momento, no se ha producido una reconciliación pública ni una declaración conjunta. Desde entonces, Brooklyn ha mantenido una relación prácticamente exclusiva con la familia Peltz, mientras que los Beckham continúan presentándose como un núcleo unido en apariciones públicas. El conflicto permanece abierto y con millones de seguidores hambrientos de novedades.

ES AMOR, PERO TAMBIÉN ES DINERO
Más allá del componente emocional, la disputa entre Brooklyn Beckham, Nicola Peltz y la familia Beckham tiene un trasfondo económico relevante, porque se trata de dos patrimonios de origen muy distinto, con niveles de poder y manejo de imagen desiguales.
Nicola proviene de una de las familias más ricas de Estados Unidos. Su padre, Nelson Peltz, es un inversor multimillonario, cofundador de Trian Fund Management, con participaciones históricas en empresas como Procter & Gamble, Disney, PepsiCo y Wendy’s. La fortuna familiar de los Peltz se ha estimado en más de 1.600 millones de dólares. Además, tiene ingresos propios por su carrera como actriz, contratos publicitarios y colaboraciones en moda. Aunque sus ingresos personales no se comparan con el capital familiar, no depende económicamente de Brooklyn ni del apellido Beckham. Brooklyn, en cambio, no es heredero directo de una fortuna y, para los Peltz, los Beckham siempre han estado considerados como nuevos ricos. La imagen de Victoria, una cantante pop y David, futbolista, no es algo que les haya cautivado desde el inicio. Este sentimiento se ha acentuado al ver que ellos, además, viven de lo mediático, mientras que la familia Peltz prefiere la discreción.