

Redacción: Cosas / Foto: Getty Images
Jannik Sinner volvió a escribir su nombre en la historia del tenis. El italiano se coronó campeón de Wimbledon por segundo año consecutivo tras derrotar a Alexander Zverev en una final que exigió lo mejor de ambos y que mantuvo la emoción hasta el último punto.
El encuentro comenzó con ventaja para el alemán, quien se quedó con el primer set en un intenso tie-break. Sin embargo, lejos de perder el control, Sinner respondió con la serenidad y la precisión que lo han convertido en una de las grandes figuras del circuito.
El número uno del mundo encontró su mejor versión para imponerse por 6-7 (7), 7-6 (2), 6-3 y 6-3, remontando el partido con un tenis sólido y una fortaleza mental que volvió a marcar la diferencia en los momentos decisivos.
Con este triunfo, el italiano revalida su corona en el All England Club y consolida una temporada en la que continúa demostrando por qué lidera la nueva generación del tenis masculino. Su dominio desde el fondo de la pista, combinado con una notable capacidad para responder bajo presión, lo mantienen como el gran referente del circuito.
Más allá del trofeo, la victoria en Wimbledon confirma que Jannik Sinner atraviesa el mejor momento de su carrera. Con apenas 24 años, el italiano sigue ampliando un palmarés que lo perfila como uno de los protagonistas de esta nueva era del tenis.