

Redacción: Cosas / Fotos: Cortesía
Para vivir una experiencia, primero hay que descubrirla. Y esta vez decidimos hacerlo en el corazón de Quito.
Hay ciudades que creemos conocer de memoria. Quito es una de ellas. Pero ¿qué pasa cuando decidimos recorrerla como turistas? Eso hicimos: nos lanzamos a descubrir el Centro Histórico desde nuevas perspectivas, entre miradores, patrimonio, gastronomía y un atardecer acompañado de vino.
Comenzamos el recorrido a bordo del Quito Tour Bus, el famoso double decker que nos permitió ver la ciudad desde otra perspectiva. Su recorrido hop on hop off pasa por algunos de los lugares más icónicos de Quito, como la Plaza Foch, el Mercado Artesanal, la Basílica, San Francisco y El Panecillo.
Por $15, subimos al segundo piso y conocimos Quito desde lo alto. La ciudad que tantas veces hemos recorrido en carro se sentía diferente desde arriba. Nuestra parada fue San Francisco, donde bajamos para continuar la aventura.

Desde San Francisco caminamos hasta la Plaza del Teatro y llegamos a la Catedral. Por $4 entramos a su museo y recorrimos sus diferentes espacios, conociendo parte de la historia, el arte y el patrimonio que guarda este lugar.
La experiencia también nos llevó hasta las cúpulas de la Catedral. Subimos por sus pasadizos y escaleras hasta llegar a la parte más alta de la iglesia, desde donde tuvimos una vista 360° del Centro Histórico de Quito. Una parada que definitivamente vale la pena incluir en el recorrido.

Después de recorrer el Centro Histórico, nuestra siguiente parada fue El Encanto, un jardín de vinos ubicado en una casona patrimonial de 250 años, en la calle Ambato.
La experiencia incluye un menú de cinco tiempos con maridaje, creado por el chef Juan Escola. Durante la cena probamos diferentes propuestas, entre ellas una reinterpretación del aguachile mexicano y mejillones con sabores de inspiración thai. Cada plato estuvo acompañado por un vino seleccionado por la sommelier Ana Sáenz, quien estuvo a cargo del maridaje.
Es una opción diferente para hacer una pausa durante el recorrido y descubrir una propuesta gastronómica dentro del Centro Histórico.

Nuestra última parada fue Casa Gangotena, donde disfrutamos de Piu Belle Sunsets en la terraza del hotel. El plan incluye una copa de La Piu Belle Rosé, de Viña VIK, acompañada de piqueos y una vista directa al Centro Histórico.
Llegamos para disfrutar del atardecer y terminamos haciendo un tardeo con vino y comida, un plan que funciona tanto para cerrar un día de recorrido por Quito como para un after office.
La experiencia está disponible hasta septiembre y tiene un costo de $39 para dos personas y $130 para cuatro.

Así fue nuestro día recorriendo el Centro Histórico: comenzamos en el Quito Tour Bus, bajamos en San Francisco, visitamos la Catedral y subimos hasta sus cúpulas, hicimos una parada gastronómica en El Encanto y terminamos con un vino y piqueos en Casa Gangotena.
Una ruta que nos permitió conocer diferentes espacios y vivir Quito de una manera diferente, sin salir del Centro Histórico.