

Redacción: Cosas / Fotos: Getty Images
Una de las carreras más consistentes del cine estadounidense contemporáneo. Activa desde 1970, con más de cinco décadas de trabajo ininterrumpido, supera los 80 créditos en cine y más de 40 en televisión. Ganadora de un Premio Óscar y nominada en cinco ocasiones, su trayectoria combina cine de autor, producciones comerciales y una presencia pública marcada por el activismo político.
Nació como Susan Abigail Tomalin el 4 de octubre de 1946 en Nueva York. Se graduó en Drama en la Catholic University of America en 1968. Debutó en cine con Joe (1970). Durante los años setenta trabajó de forma constante en televisión y cine hasta alcanzar visibilidad internacional con The Rocky Horror Picture Show (1975). La película, inicialmente de bajo rendimiento comercial, se convirtió en fenómeno de culto y es una de las proyecciones más longevas en la historia del cine estadounidense. El reconocimiento crítico llegó con Atlantic City (1980), dirigida por Louis Malle. Por ese papel obtuvo su primera nominación al Óscar como Mejor Actriz. La película recibió cinco nominaciones en la 53ª edición de los Premios de la Academia. En la década de 1980 consolidó su perfil con títulos como The Hunger (1983), The Witches of Eastwick (1987) y Bull Durham (1988), esta última un éxito comercial que superó los 50 millones de dólares en taquilla en Estados Unidos. El punto máximo de su carrera se concentró entre 1991 y 1996. En ese período obtuvo cuatro nominaciones al Oscar y una estatuilla.
Con Thelma & Louise (1991), dirigda por Ridley Scott, recibió su segunda nominación. La película recaudó aproximadamente 45 millones de dólares a nievl mundial y se convirtió en un referente cultural por su representación femenina en el cine comercial de Hollywood. Posteriormente fue nominada por Lorenzo´s Oil (1992) y The Client (1994). El reconocimiento definitivo llegó con Dead Man Walking (1995), dirigida por Tim Robbins. Interpretó a la hermana Helen Prejean, papel por el que ganó el Óscar a Mejor Actriz en 1996. La película tuvo un presupuesto estimado de 11 millones de dólares y superó los 80 millones en recaudación mundial. Además del Óscar, recibió el BAFTA y el SAG Award por esa interpretación.

ACTIVISMO, FEMINISMO Y FUERZA PÚBLICA.
Paralelamente, Sarandon ha mantenido una actividad política constante desde la década de 1980. Fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF en 1999. Ha participado en protestas contra la guerra de Irak y en movimientos vinculados a derechos civiles y causas progresistas en Estados Unidos y Medio Oriente. También ha respaldado públicamente iniciativas contra la pena de muerte en Estados Unidos, alineándose con el trabajo de Sister Helen Prejean más allá de la ficción.
En materia feminista, ha defendido la igualdad salarial en Hollywood, ha criticado la brecha de pago entre actores y actrices y ha apoyado públicamente el movimiento #MeToo desde 2017. En entrevistas ha señalado que la industria tiende a reducir oportunidades para mujeres mayores de 40 años, cuestionando la estructura etaria del casting en estudios tradicionales. Recientemente, sus palabras en defensa de los derechos del pueblo palestino provocaron que la principal agencia de talentos de Hollywood, United Talent Agency, dirigida por Jeremy Zimmer, que es judío, y que representaba a Sarandon desde 2014, rompiera su contrato con la actriz. Posteriormente, ella lamentó el “terrible error”. “Mi agente me dejó y mis proyectos fueron cancelados”, explicó en noviembre de 2024 la actriz en una entrevista con The Times, en la que dijo que le habían “puesto como ejemplo de lo que no hay que hacer si quieres seguir trabajando”. Más de cincuenta años después de su debut, permanece activa en cine y televisión, con un perfil asociado a personajes de autoridad, conflicto moral y narrativa social.
